Archivo: Gadgets favoritos

Hola a todos. Ha sido un corto receso desde mi último post, debido en parte al enorme monto de trabajo autoimpuesto con el fin de cumplir un sueño largamente atesorado: Una bicicleta cruiser clásica

Hace varios años que no tengo bicicleta y este estilo en particular me hace “ojitos” cada vez que la veo. Vamos a ver si puedo hacerme a ella y reconectarme con el niño que dedicaba el 80% de su tiempo a montar cuanto andén, avenida, parque y potrero se le atravesaba. Bicicleta = Diversión. Definitivamente uno de mis “Gadgets” favoritos. Con esta idea en mente he querido compartir con ustedes otros 5 artilugios tecnológicos que me han acompañado durante una buena parte de mi vida.

  • # 5 El teléfono celular.
    Irónicamente no por su capacidad de hacer y recibir llamadas. De hecho no soy muy comunicativo cuando no puedo ver a mi interlocutor, lo que me hace una persona muy lacónica al teléfono. La razón por la que me gusta tanto es por la cantidad de potenciales horas de aburrimiento convertidas en diversión gracias a este pequeño aparato, desde salas de espera, hasta filas de bancos, pasando por visitas aburridas en casas de familiares, bautizos, matrimonios, aeropuertos, y hasta baños me han permitido ejercer mi capacidad de “gamer” en los aproximadamente 200 juegos que tengo instalados hoy en día en mi teléfono celular. Y aunque nunca fui demasiado bueno en “snake” en aquellas gloriosas épocas en que el teléfono más avanzado era un gigantesco (para los estándares actuales) Nokia “matarriñones” eso no era impedimento para celebrar discretamente cada vez que salvaba milagrosamente la culebrita de estrellarse contra una pared.
  • # 4 El Home Theater
    Cuando empezaron a comercializarse los CDs a principios de los 80, muchos puristas lo tacharon de innecesario alegando que el disco de acetato ya había alcanzado la perfección sonora y que el cassette había logrado convertir la música en algo que se podía llevar a todas partes. Yo no me considero un purista de los formatos de audio aunque me gusta apreciar la calidad casi “salvaje” de un disco clásico de Queen o los Beatles, condimentado con el “siseo” de la aguja del tocadiscos. Sin embargo me mantuve tercamente alejado de los Home Theater bajo la obtusa idea de que el sonido Estéreo era el non plus ultra de la definición de calidad en audio. Gracias a esta terquedad, adquirir un home theater fue una de las más gratas sorpresas y experiencias musicales que he tenido recientemente. 5.1 es definitivamente una mejor manera de escuchar música, los sonidos en vivo, las remezclas para este formato, sin mencionar la gran experiencia inmersiva que resulta ver una película de estas características. Así que si ustedes son de los que creen que el Home Theater es un gasto innecesario y que para ver DVDs basta con el computador o el reproductor de DVD, se van a llevar una sorpresa.
  • # 3 El Famicom
    En mi casa materna nunca fueron muy dados a las cosas tecnológicas con excepción de los PC, que eran una herramienta de trabajo habitual desde mi más tierna infancia. Mientras todos mis amigos se divertían jugando Atari o viendo películas en Betamax, yo me la pasaba ensayando comandos en DOS o intercambiando juegos del estilo de “digger” en diskettes de 5¼. Los electrodomésticos de entretenimiento casero fueron considerados superfluos en mi casa y la filosofía casi “supervivencionista” era que el que quisiera tener uno de aquellos aparatos debía comprárselo con dinero de su propio bolsillo. Por eso llegué algo tarde a la era de las consolas, pues me tocó esperar a tener una remuneración para comprarme un Famicon, en el momento en que estaba pasando de moda para dar paso al SNES. Eso no impidió sin embargo pasar gloriosas noches pasando una y otra vez Super Mario Bros III en el cual me convertí en un verdadero conocedor, al punto que daba lecciones de estrategia en el “maquineadero” cerca de mi casa. Contra 1, The White Ninja (o algo así), Bomberman, 1942 (del cual vine a enterarme muchísimo después que era de origen japonés y lo que uno realmente jugaba era a bombardear barcos norteamericanos) son algunos de las decenas de cartuchos que hicieron poco por mejorar mi vida social pero mucho por entreterme durante las largas noches de mi adolescencia.
  • # 2 La navaja suiza
    ¿Qué se puede decir de este gadget por excelencia, que no se haya dicho hasta la saciedad? Año tras año sigo encontrándole usos inesperados a este pequeño aparato desarrollado paralelamente por Victorinox y Wenger, que permitió asignarle otro estereotipo más a los suizos, aparte del queso y los relojes. Entre las cosas para las que me ha servido una navaja suiza están:

    • * Ganar campeonatos de “Abiertos” (Semi-violento deporte precursor del “twister” que se practica con 2 contrincantes clavando un cuchillo o similar en la tierra y estirando las piernas hasta donde el rival haya logrado clavarlo)
    • * Arreglar equipos de sonido dañados
    • * Sacar punta a lápices y colores
    • * Desarrollar juegos pirotécnicos de fabricación casera (aclaro, antes de que fuera ilegal)
  • # 1 El Walkman
    Cuando Sony desarrolló (mejor sería decir “reinventó”) este dispositivo reproductor de cassettes en 1979 poco se imaginó que su nombre sería asociado de tal manera con el concepto de llevar la música a todas partes. Hasta hace algunos años (antes de la salida al mercado del Discman y luego del I-pod), cualquier aparato que se pudiera colgar al cinto y tuviera audífonos era un “güolman”. Como ningún otro artefacto, mi destartalado y confiable walkman panasonic ayudó a formar mi personalidad. Sin él no me hubiera apasionado tanto por la música, por consiguiente no me habría vuelto rockero, por lo que no me hubiera gustado aprender a tocar guitarra, con lo que no me habría interesado aprender inglés para poder leer la revista Guitar Pro, lo que habría ocasionado que no empezara a buscar más información en Internet y como consecuencia probablemente no estaría escribiendo este blog. Mejor dicho, sería alguien completamente diferente de lo que soy ahora. Para bien o para mal. Aunque ahora el walkman pasó a ser un trasto absolutamente primitivo en comparación con los reproductores MP3 y aunque actualmente escucho música en mi celular, el walkman siempre será para mí el mejor adelanto tecnológico de toda la historia.